A pesar de lo nueva que es, la Honda CBX750 continúa siendo uno de los modelos más interesantes de la marca japonesa. En su momento destacó por su moderno motor de cuatro cilindro DOHC y su apariencia deportiva. Su carrocería y gráficos dentados eran la esencia de los 80s.

La CBX750 no es tan existosa en la escena custom como los es la CB750, por eso cuando un taller de renombre le da una oportunidad, no pasa desapercibida. Esta Honda CBX750 de Ellaspede merece la pena ser mostrada.
Según el dueño Leo Yip, muchos clientes llegan con las ideas claras en cuanto al diseño de sus motos pero otros están más abiertos a los que se les pueda proponer.
En este caso, el cliente pidió una moto que Leo quisiera tener y llevar, con la única condición es que tuviera dos faros cuadrados como los originales. Para cualquier customizador, es un sueño un encargo así.

Leo y su equipo empezaron buscando inspiraciones antes de ponerse manos a la obra. Y las no tardaron mucho en ir tomando forma.
Desde el principio supieron que querían inspirarse en contemporáneos a la CBX de los 80 y nada era más potente que el Ferrari Testarossa. Las líneas horizontales y superficies redondeadas de la trasera del Testarossa eran imprescindibles, esto se ve reflejado en los pilotos traseros.

«También sabíamos que quitaríamos la cúpula y los carenados delanteros, lo que haría que el depósito pareciera fuera de lugar. Aprovechamos para añadir volumen a las líneas del cuerpo diseñando aletas en el depósito que cubrieran los soportes expuestos y sirvieran de base para colocar emblemas mecanizados por CNC.»
Siguiendo con este efecto de “musculatura”, diseñaron colectores dos en uno mecanizados por CNC para mostrar un par de filtros de aire grandes y expuestos. Además, como había que ocultar bastante componente eléctrico, incorporaron tapas laterales con profundas cavidades para alojar los filtros K&N.

Otra idea que surgió fue instalar un basculante de CBR1000R junto con cubiertas de ruedas custom para darle a la moto un aspecto “anime”, pero el concepto nunca terminó de convencer. Finalmente, Ellaspede optó por un basculante de Ducati 1198 y logró que su cliente aceptara añadir llantas ligeras de fibra de carbono BST al proyecto. La parte delantera fue completada con una horquilla Öhlins, originalmente destinada a una BMW R nineT, que consiguieron del stock restante del importador australiano, completando así el chasis rodante.
Con el plan de diseño tomando forma y la moto equipada con piezas modernas de alto rendimiento, Ellaspede recibió finalmente la CBX750.

Como no querián montar un motor desgastado en un proyecto de este tipo, especialmente después de reducir tanto peso con las llantas de carbono. Por eso, retiraron el motor y lo enviaron a Stuart Firth de Firth Racing, reconocido por su trabajo con motores de alto rendimiento.
El trabajo más pesado comenzó en la parte trasera, donde Ellaspede cortó el subchasis original y diseñó uno nuevo que permitió transformar la moto de un sistema de doble amortiguador a uno monoshock.

La instalación inicial del tren delantero confirmó sus cálculos: la nueva horquilla podía alterar la geometría de la dirección, afectando el ángulo de lanzamiento y la trazada. Con problemas de geometría en ambos extremos, midieron y modelaron un nuevo cuello de dirección que permitiría a la CBX750 mantener la postura correcta. Una vez fabricada, cortaron el cuello original y soldaron el reemplazo en el ángulo adecuado.
El equipo diseñó toda la pieza trasera, incluido el piloto, usando software CAD, antes de imprimir un prototipo en 3D. Tras varios ajustes entre la impresora y la moto, el diseño se refinó y se envió a un tercero para mecanizar las piezas necesarias en aluminio y policarbonato. Técnicas similares se aplicaron para crear los detalles del depósito de combustible.


Una vez que tuvieron el motor reconstruido, Ellaspede volvió a usar modelado digital e impresión 3D para materializar su concepto de admisión de aire. Tras varios ensayos, el flujo de aire funcionaba de manera eficiente y los prototipos pudieron enviarse para ser mecanizados en aluminio. Siguiendo el estilo de las Honda de los años 80, se añadió un sistema de escape Yoshimura cuatro en uno.
A continuación, la moto fue completamente cableada con un conjunto completo de productos Motogadget, incluyendo la centralita mo.unit, un cuadro digital, botones con LEDs codificados por color, espejos y intermitentes en los extremos del manillar. Para mantener todo lo más limpio posible, el equipo cortó una sección en la parte inferior del depósito para alojar la batería.

El último elemento importante en la lista era el faro. El cliente había señalado que era su único requisito, así que Ellaspede se aseguró de hacerlo bien. Consideraron conservar los icónicos faros originales, algo que otros proyectos similares habían logrado con gran efecto.
Sin embargo, con todas las piezas modernas añadidas, quisieron darle su propio giro al diseño, combinando el estilo clásico con los componentes de alto rendimiento. La carcasa del faro personalizado se inspiró parcialmente en el Viewmaster, un juguete anterior a los años 80, pero muy popular en esa década. También aprovecharon para incorporar un motivo en forma de “X” y actualizar la fuente de luz a LEDs.

Ellaspede tiene un talento especial para crear acabados llamativos, y la CBX750 es uno de los mejores trabajos que han entregado hasta ahora. El diseño combina varios conceptos presentados al cliente, con secciones en negro y blanco contrastantes, acentuadas con detalles en rojo brillante.
